
Confit de canard
Muslos de pato cocidos lentamente en su propia grasa hasta quedar tiernos y fundentes.
Ingredientes principales
Receta
Ingredientes
- 2 muslo(s) de pato
- 2 diente(s) ajo
- 1 ramita(s) tomillo
- 2 hoja(s) de laurel
- grasa de pato
- 200 ml agua
- sal
- pimienta
Instrucciones
Preparación de los muslos de pato:
- 1Colocar los muslos de pato en una fuente.
- 2Frotar los muslos de pato con sal.
- 3Añadir sobre los muslos el tomillo, las hojas de laurel, el ajo y la pimienta.
- 4Cubrir con film transparente y refrigerar durante 24 horas.
Cocción del confit de pato:
- 5Precalentar el horno a 120 °C.
- 6Colocar los muslos de pato en una olla grande.
- 7Verter la grasa de pato sobre los muslos hasta cubrirlos.
- 8Verter el agua en la olla, taparla con una tapa y hornear durante unas 2 horas, hasta que la carne esté tierna y se desprenda fácilmente de los huesos.
- 9Retirar los muslos de pato de la olla y escurrirlos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- 10El confit de pato se puede servir inmediatamente o conservar para usarlo más adelante.
- 11Para conservar el confit, colocar los muslos de pato en un tarro de cristal esterilizado y llenarlo por completo con la grasa de pato.
- 12El confit de pato se conserva así durante varias semanas.
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Sobre este plato
El confit de pato es una especialidad del suroeste de Francia, especialmente de las regiones de Gers y Dordoña. Consiste en muslos de pato cocidos lentamente en su propia grasa hasta que la carne queda tierna y fundente. Tras la cocción, los trozos se conservan en la grasa, lo que antiguamente los protegía del deterioro antes de la era del refrigerador. Para servirlo, los muslos suelen dorarse en sartén u horno hasta que la piel queda crujiente. Acompañado tradicionalmente de patatas salteadas en grasa de pato o de un gratín de alubias tarbais, el confit de pato ofrece un sabor rico y distintivo. Es un plato emblemático de la cocina gascona, degustado a menudo en ocasiones especiales o comidas festivas. Su interior tierno y su exterior crujiente lo convierten en un verdadero deleite para los gourmets.


